Tomás Etcheverry (31° del ranking) quedó eliminado este jueves en los octavos de final del Masters 1000 de París tras perder con el australiano Rinky Hijikata (83°) por 2-6, 6-3 y 7-5. El platense venía de un triunfo de peso sobre Alex De Miñaur (9°), su primera victoria frente a un top 10, pero no pudo sostener el ritmo ante el verdugo de Novak Djokovic en el torneo.

Un arranque ideal que no alcanzó

Etcheverry dominó el primer set de punta a punta. Quebró dos veces el saque de su rival, no cedió el suyo y se lo llevó por 6-2 en menos de media hora. La sensación era de control total: encontraba espacios y lastimaba desde todos los sectores de la cancha.

El panorama cambió en el segundo parcial. Hijikata, tal como había hecho frente a Djokovic, reaccionó y ajustó su juego. El argentino casi no tuvo chances de quiebre —solo una— mientras que el australiano concretó una de las tres que generó y empató el partido con un 6-3.

El desenlace en el tercero

En la manga decisiva ambos sostuvieron el saque con firmeza. Etcheverry tuvo varios puntos para adelantarse en el cuarto game, pero no los aprovechó. Cuando el set parecía encaminarse al tiebreak, el platense cedió en el 5-5 y Hijikata cerró el 7-5 definitivo.

Con esta caída, Etcheverry acumula su cuarta eliminación en octavos de final de un Masters 1000 en la temporada, después de lo ocurrido en Miami, Monte-Carlo y Madrid. En todos los casos se despidió con derrota.

El argentino se va de París con la satisfacción de haber superado por primera vez a un jugador del top 10, aunque la eliminación lo deja virtualmente en el puesto 29 del ranking. Su temporada en canchas rápidas deja una actuación destacada y una asignatura pendiente: dar el salto en las rondas decisivas de los torneos más importantes.