La comisionada de la WNBA, Cathy Engelbert, hizo un balance de su gestión este sábado en San Francisco, antes del arranque de las Finales entre Golden State Valkyries y Atlanta Dream en el Chase Center. A pocos meses de retirarse, a fines de este año, la dirigente puso el acento en los registros históricos de la liga, aunque también reconoció que su relación con las jugadoras no fue sencilla.

"Esta ha sido la temporada más exitosa en la historia de nuestra liga según muchos indicadores", sostuvo Engelbert, que asumió en julio de 2019. Entre los datos que presentó, mencionó que los nuevos acuerdos de transmisión permitieron llegar a más de 90 millones de espectadores únicos solo en Estados Unidos, sin contar Canadá ni otros mercados. Además, los aficionados acumularon más de 320 millones de horas de baloncesto y hubo 51 transmisiones con un promedio de al menos un millón de espectadores, frente a las 19 de la temporada anterior.

Cifras que marcan un cambio de escala

El crecimiento también se notó en las canchas: la liga registró un récord de 11.500 espectadores por partido y casi dos tercios de los encuentros de temporada regular agotaron entradas. En el plano digital, las plataformas sociales y los canales propios generaron más de 4.000 millones de visualizaciones, un 28 % más que la temporada pasada.

"Nunca pensé que estaría aquí hablando de cifras de miles de millones en la WNBA, pero hemos llegado a ese punto", admitió la comisionada, que también destacó el nivel de juego como el aspecto más importante del año.

La expansión fue otro de los ejes de su gestión. Cuando llegó al cargo, la liga tenía 12 equipos; hoy son 15, tras la incorporación de Golden State el año pasado y de Portland y Toronto en esta temporada. El plan contempla llegar a 18 franquicias en 2030, con Cleveland, Detroit y Filadelfia. En paralelo, el valor de las franquicias se disparó: las Valkyries se convirtieron en el primer equipo profesional de deportes femeninos en alcanzar una valuación de 1.000 millones de dólares.

Una relación compleja con las jugadoras

Pese al crecimiento financiero, Engelbert atravesó momentos de tensión con el plantel. El punto más crítico se dio el año pasado, en la antesala de las negociaciones del convenio colectivo que finalmente se cerraron en marzo. Una de las voces más duras fue la de la estrella de Minnesota Lynx, Napheesa Collier, que cuestionó el liderazgo de la liga.

"Una de las cosas que aprendes cuando ocupas estos grandes cargos —yo dirigí una empresa de 100.000 personas— es que no todo el mundo te va a querer ni estará de acuerdo con tu estrategia", respondió Engelbert, que trabajó 30 años en Deloitte, varios como directora ejecutiva, antes de desembarcar en la WNBA. Y agregó que por eso se necesita "un equipo de trabajo sólido, asesores y personas que sepan lo que están haciendo".

La comisionada también repasó los cambios estructurales que impulsó desde su llegada: dos convenios colectivos, vuelos chárter para los equipos, la creación de la Commissioner's Cup, el nuevo acuerdo de derechos de transmisión y la ampliación de la temporada regular y los playoffs. "Cuando llegué, nuestro primer pilar era poner a las jugadoras en primer lugar. Las jugadoras no confiaban en la liga", recordó.

Engelbert deja el cargo con una liga que multiplicó su audiencia, su valor y su cantidad de equipos, pero con una asignatura pendiente en el vínculo con quienes juegan. Su retiro se concretará a fin de año, después de unas Finales que arrancaron este sábado en San Francisco.