El tomate es un cultivo muy extendido en todo el mundo. La composición del residuo del tomate está compuesta por 45% frutos y 55% follaje. La pulpa de tomate es un residuo industrial que contiene una mezcla de hollejo y semillas, y tiene un alto valor nutritivo. Sin embargo, su consumo directo sin ensilar es complicado y peligroso debido a la alta cantidad de agua y la rápida aparición de hongos y toxinas.
Ensilado del tomate
Para evitar estos problemas, se recomienda ensilar el tomate maduro que no se puede comercializar, mezclándolo con sustancias absorbentes como paja triturada o salvado de trigo. La proporción ideal es 85% de tomate y 15% de paja, lo que reduce las pérdidas por efluentes líquidos y permite conservar el material por largo tiempo en un ambiente anaeróbico.
Ventajas del ensilado
El ensilado del tomate permite conservar sus sustancias nutricionales, como proteínas, minerales y vitaminas. La pulpa de tomate fresca y ensilada tiene un alto valor nutritivo, con 11-13% de materia seca y 18-20% de proteína bruta. El tomate fresco ensilado también tiene una alta digestibilidad de la materia seca, de 75%.
Conclusión
En resumen, el tomate puede ser transformado en un valioso alimento para el ganado a través del ensilado, lo que reduce costos de producción y evita la contaminación ambiental. Es importante tener la información adecuada para lograr el mejor resultado productivo y económico.