Hace 45 años, la Escuela Nacional de Arte Dramático (ENAD) cerró la cátedra de Teatro Argentino, una medida dictatorial destinada a acallar la producción teatral nacional.

Nace el ciclo 'Teatro Abierto'

Como reacción, docentes, actores y directores organizaron un programa de dramaturgia nacional bajo el nombre de Teatro Abierto. El proyecto reunió a autores y público en torno a obras que denunciaban la censura y la violencia del régimen.

Resistencia y supervivencia

El ciclo enfrentó varios intentos de supresión, incluido un incendio intencional en uno de los teatros donde se presentaban las funciones. A pesar del ataque, la iniciativa continuó, consolidándose como un espacio de resistencia cultural.

Eco actual

Las piezas creadas en aquel momento se siguen reponiendo y actualizando en escenarios contemporáneos. Hoy, el legado de Teatro Abierto se mantiene vivo, recordando la capacidad del arte para sobrevivir a la represión y seguir dialogando con nuevas generaciones.