El 10 de septiembre de 2026, el embajador de EE. UU. en Argentina, Peter Lamelas, comunicó que el gobierno de Donald Trump dio luz verde a una venta militar valorada en US$140 millones.
El paquete incluye la entrega escalonada de cuatro helicópteros UH‑60L Blackhawk restaurados, junto a motores y una serie de equipos auxiliares para su operación.
"No se trata solo de equipamiento: es llegar a tiempo y salvar vidas", señaló Lamelas en su cuenta oficial de Twitter.
Según la petición del presidente Javier Milei, la compra también abarca dos motores T700‑GE‑701D y diversos sistemas de navegación, comunicaciones y rescate, entre ellos un transpondedor IFF y radios de alta frecuencia.
Objetivos de la adquisición
El objetivo declarado es fortalecer la capacidad defensiva del país y mejorar la respuesta ante situaciones de emergencia, como desastres naturales o incidentes de seguridad fronteriza. La venta también busca ampliar la capacidad de lucha contra el crimen transnacional y la asistencia humanitaria.
"Esta venta propuesta respaldará los objetivos de política exterior y de seguridad nacional de Estados Unidos, al mejorar la seguridad de un importante aliado no perteneciente a la OTAN", explicó el Departamento de Estado.
Impacto regional y logística
Las autoridades estadounidenses aseguran que la operación no alterará el equilibrio militar básico en la región y contribuirá a la estabilidad política y al progreso económico de Sudamérica. El contratista principal será Sikorsky, filial de Lockheed Martin, que proveerá también equipos de referencia de rumbo, sistemas de identificación amigo‑enemigo y dispositivos de rescate.
Las entregas comenzarán en los próximos meses, con la primera tanda de cuatro helicópteros prevista para llegar a la Fuerza Aérea Argentina en los próximos meses.