La actriz Hayden Panettiere, de 33 años, fue encontrada sin vida el 16 de agosto en un apartamento de alquiler temporal en Greenville, Carolina del Sur, según el informe forense del condado. La causa de muerte se determinó como una sobredosis accidental de fentanilo, 4‑ANPP, alprazolam, metocarbamol y quetiapina.

Horas previas al hallazgo

Panettiere había viajado desde Los Ángeles acompañada de Brian Hickerson, su pareja intermitente, y se alojó en el domicilio junto a los hermanos de este último. La mañana del 16, a eso de las 10:30 h, Hickerson describió que la vio maquillándose en el baño y luego desayunaron cereal. Más tarde, uno de sus hermanos intentó despertarla y la encontró "sentada, con las piernas cruzadas, boca abajo e inconsciente en el sofá cama".

"La encontré inconsciente, con la cabeza apoyada en el sofá cama", declaró el hermano de Hickerson.

El hombre le administró dos dosis de Narcan, medicamento que revierte sobredosis de opioides, pero la actriz no respondió. Se llamó al 911 y se inició reanimación cardiopulmonar durante aproximadamente 30 minutos, sin lograr restablecer la actividad cardíaca. La muerte fue declarada poco después de las 14:30 h.

Historial de tratamiento y consumo

El informe también menciona que Panettiere había permanecido entre dos y tres semanas en un centro de rehabilitación de Malibú poco antes de su fallecimiento, información confirmada por su padre, Skip Panettiere. El padre explicó que su hija luchaba contra la adicción desde los 20 años y había atravesado varios centros de tratamiento, además de sufrir depresión posparto tras el nacimiento de su hija Kaya.

"Había salido del programa de rehabilitación hace pocas semanas", afirmó Skip Panettiere.

Reacción de la familia y autoridades

El documento forense señala que, además de los fármacos detectados, se halló una pequeña bolsa de polvo blanco dentro de un estuche de gafas y un sorbete con residuos en una bolsa de maquillaje azul, lo que sugiere la presencia de sustancias ilícitas en el lugar. La familia ha solicitado privacidad mientras se procesa el duelo.

El caso subraya la gravedad de la crisis de adicciones en el entorno del espectáculo y la dificultad de detectar el consumo de opioides, incluso entre personas que han recibido tratamiento reciente.