La medicina ha dado un paso importante hacia la creación de dispositivos más seguros y efectivos para monitorear la actividad del corazón y el cerebro. Un equipo de ingenieros biomédicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur ha desarrollado un sensor flexible que convierte señales eléctricas en luz, lo que reduce significativamente el daño en los tejidos y la interferencia de los implantes tradicionales.

Un problema antiguo

Durante décadas, los médicos han utilizado dispositivos rígidos para monitorear la actividad eléctrica del corazón y el cerebro. Sin embargo, estos dispositivos pueden dañar los tejidos blandos y provocar el rechazo del implante. El nuevo sensor, llamado optrode, está diseñado para ser más suave y flexible, lo que lo hace más compatible con los tejidos del cuerpo.

Cómo funciona

El optrode utiliza una capa de cristales líquidos para detectar las señales eléctricas del corazón y el cerebro. Cuando llega una señal eléctrica, los cristales líquidos cambian de orientación, lo que altera la forma en que la luz los atraviesa. Esta variación lumínica se convierte en la información medible. > "Diseñamos este sistema para que los cristales orienten su ángulo dependiendo de la amplitud de la señal aplicada", explicó la doctora Reem Almasri, investigadora de la Escuela de Ingeniería Biomédica de UNSW.

Ventajas del optrode

El optrode tiene varias ventajas sobre los dispositivos tradicionales. No genera electricidad propia ni interfiere con la actividad natural del órgano. Además, no requiere cables ni electrónica local, lo que reduce la posibilidad de interferencia electromagnética. El optrode también es más seguro para los pacientes, ya que no daña los tejidos blandos y no provoca el rechazo del implante.

Pruebas y resultados

El optrode ha sido probado en animales y cultivos celulares, con resultados prometedores. La tasa de viabilidad celular del optrode es del 98,4%, lo que sugiere que el cuerpo lo tolera bien. Los investigadores están trabajando para mejorar el dispositivo y hacerlo más pequeño y eficiente.

Futuro del optrode

El optrode tiene el potencial de revolucionar la forma en que los médicos monitorean la actividad del corazón y el cerebro. Puede ser utilizado para tratar enfermedades como la epilepsia refractaria, las arritmias cardíacas y los accidentes cerebrovasculares. El optrode también puede ser utilizado para monitorear la actividad cerebral en pacientes con trastornos neurológicos, lo que puede ayudar a los médicos a desarrollar tratamientos más efectivos.