La Copa Davis entra en una semana clave: siete eliminatorias repartidas en cuatro continentes por la segunda ronda de la fase de clasificación, con el objetivo final de llegar a las Finals de Bolonia.
Cada serie se juega al mejor de cinco partidos a lo largo de dos días. El primer día se disputan dos singles y el segundo comienza con el doble; si la serie sigue abierta, se juegan los singles invertidos.
El formato le da a los equipos locales la posibilidad de elegir superficie y sede, una de las marcas de la competencia: canchas rápidas, polvo de ladrillo cubierto o estadios con tribunas a full, según lo que le convenga al dueño de casa.