Brasil define este domingo su próximo rumbo político en una segunda vuelta electoral. Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar y elegir entre la continuidad de Lula da Silva y la alternativa que representa Flávio Bolsonaro. La elección trasciende las fronteras del país y se sigue con atención en toda la región.
Dos proyectos en disputa
La contienda pone frente a frente dos modelos de país. Por un lado, la propuesta de mantener el rumbo actual bajo el liderazgo de Lula da Silva. Por el otro, la opción de un cambio de dirección encarnada por Flávio Bolsonaro.
El balotaje llega después de una primera vuelta que no definió la contienda y obligó a los brasileños a volver a las urnas para elegir entre las dos fuerzas más votadas.
Un voto con peso regional
La magnitud del electorado brasileño convierte esta elección en una de las más observadas del año. Brasil es la economía más grande de América Latina y su posición internacional influye en las negociaciones comerciales y en los equilibrios políticos del continente.
El resultado de este domingo definirá quién conduce el Ejecutivo brasileño en el próximo período y marcará el tono de las relaciones con los países vecinos.
Qué se define en las urnas
Los brasileños eligen presidente en una segunda vuelta que se resolvió en los últimos días de campaña. La votación se realiza en todo el territorio nacional y el escrutinio comenzará una vez cerrados los comicios.
La definición entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro cierra un proceso electoral que concentró la atención de la política sudamericana y que tendrá consecuencias directas en la agenda regional.