Brad Pitt, reconocido actor de más de 80 películas, ha convertido su pasión por la velocidad en una selecta colección de automóviles. Con una fortuna estimada en US$400 millones, el astro ha adquirido piezas que destacan por su diseño, ingeniería y potencia.

Modelos estrella

Entre los vehículos más llamativos se encuentra un Aston Martin Vanquish Carbon Edition, edición limitada con carrocería de fibra de carbono y llantas de 20 pulgadas. Su motor V12 de 6.0 L entrega 576 hp y permite alcanzar los 100 km/h en 3,6 s. Según fuentes cercanas, el coche habría sido un obsequio de su entonces esposa, Angelina Jolie, con un precio cercano a los 223 000 euros.

Otro destacado es el Lamborghini Aventador LP 700‑4, lanzado en 2011 como sucesor del Murciélago. Propulsado por un V12 de 6.5 L que genera 700 hp, acelera de 0 a 100 km/h en 2,9 s y supera los 350 km/h. Su valor ronda los 340 000 euros.

Potencia y versatilidad

Pitt también posee un Mercedes‑Benz G 55 AMG, versión reforzada del clásico Clase G. El motor V8 sobrealimentado de 5.5 L produce 507 hp y 700 Nm de par, alcanzando los 100 km/h en 5,5 s, con velocidad máxima limitada a 210 km/h. El precio de compra estuvo alrededor de los 123 000 euros.

"El G 55 es un todoterreno que combina robustez y elegancia", comentó un especialista del sector.

En la lista también figura un BMW Hydrogen 7, modelo poco común que funciona con hidrógeno, subrayando la inclinación del actor por propuestas tecnológicas fuera de lo convencional.

La colección refleja la afinidad de Pitt por los autos que combinan estética y rendimiento, una pasión que ha acompañado su carrera desde sus primeras apariciones en pantalla.