Bill Gates, cofundador de Microsoft, advirtió en una entrevista reciente con el programa Meet the Press de NBC que una inteligencia artificial sin control podría desencadenar mil millones de muertes, y solicitó una regulación obligatoria por parte del Estado.
Gates sostuvo que la combinación de tecnología avanzada y personas con intenciones dañinas crea una amenaza sin precedentes.
"La IA es sin duda lo suficientemente poderosa como para provocar miles de millones de muertes", afirmó.
Según el empresario, la autorregulación de las compañías tecnológicas no basta; es necesario que las autoridades establezcan normas vinculantes.
Principales peligros señalados
Identificó tres áreas de riesgo: la desaparición permanente de empleos, el uso malintencionado de herramientas que podrían atacar infraestructura crítica como hospitales, bancos, sistemas de agua y redes eléctricas, y la exposición de niños a chatbots adictivos que dificultan el desarrollo de habilidades sociales.
En su visión, los ataques impulsados por IA podrían ocurrir más rápido de lo que las organizaciones pueden detectar o neutralizar.
Propuesta de supervisión
Gates pidió que los gobiernos diseñen estándares de seguridad obligatorios, aceptando que ello implique costos adicionales para el sector, pero descartando una ralentización drástica de la actividad.
Añadió que la participación de la policía y de los políticos es esencial para definir medidas de control y que su cumplimiento debe ser mandatorio.
El debate sobre la regulación de la IA se intensifica, con otros directivos de laboratorios estadounidenses sumándose a la demanda de límites y mecanismos de control.