El 24 de octubre de 2026, en el estadio de la Federación Argentina de Box, la pugilista María Sol “La Picante” Baumstarh perdió por decisión a la estadounidense Yadira Bustillos, quien se alzó con el título mundial interino.
Los jueces anotaron 96-94 a favor de la visitante en dos tarjetas y 99-91 en la tercera, sellando la victoria de Bustillos.
Resultado y repercusión
Con este fallo, la lista de campeones mundiales argentinos quedó vacía por primera vez en 25 años. La última vez que un argentino ostentó un título mundial regular fue en 2001, cuando el mendocino Pablo Chacón venció a István Kovács y obtuvo el cinturón pluma de la WBO.
La sequía comenzó en junio de 1999, cuando Víctor Godoi perdió su corona supermosca ante el mexicano Diego Morales, iniciando un periodo sin títulos que se extendió 2 años y 9 días hasta la derrota de Baumstarh.
Una tradición interrumpida
A lo largo de la historia, el boxeo argentino ha coronado 44 campeones mundiales, iniciando con Pascual Pérez en 1954. Desde 2003, alrededor de 30 boxeadoras han alcanzado el podio, entre ellas Marcela “La Tigresa” Acuña, que ganó el supergallo vacante de la AMB en el Luna Park.
Épocas doradas como la de Carlos Monzón, Víctor Galíndez y Miguel Ángel Castellini (1976-1977), o la de los 80 con Gustavo Ballas, Sergio Palma y Santos Laciar, contrastan con la ausencia actual.
Perspectivas y próximos pasos
El único boxeador que parece cercano a retomar la senda del título es Mirco Cuello, quien había ganado un interino pluma de la AMB antes de ser despojado por la AMB. No se vislumbran otros contendientes inmediatos, lo que genera preocupación entre dirigentes, promotores y entrenadores.
El sector cuenta con talento humano, pero la falta de nombres en el horizonte subraya la urgencia de replantear la estrategia del boxeo argentino.