El presidente Javier Milei, a través de la Oficina del Presidente, envió hoy una nueva intimación al Reino Unido solicitando que, en 15 días, se suspendan las operaciones de extracción de hidrocarburos del proyecto Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte.
Arbitraje y medidas legales
Cancillería y los equipos jurídicos iniciarán el procedimiento de arbitraje previsto en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). De no cumplirse el plazo, el Estado argentino pedirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) medidas provisionales para proteger sus derechos soberanos.
"Impedir la explotación ilegítima de los recursos hidrocarburíferos en la Cuenca Malvinas Norte", indicó el comunicado oficial.
Rechazo a la postura británica
El comunicado descarta que la denominación de las islas como "Territorio Británico de Ultramar" o el referéndum de 2013, en el que el 99,8 % votó por permanecer bajo administración londinense, modifiquen la controversia reconocida por la ONU. Argentina mantiene que la disputa debe resolverse mediante negociaciones bilaterales.
Sanciones contra empresa británica
Milei ordenó, además, iniciar de forma urgente sanciones y denuncias penales contra THALES UK LIMITED por operar vuelos sin autorización entre las Islas Malvinas y Punta Arenas. El gobierno avanzará con gestiones diplomáticas relacionadas con este caso.
Marco jurídico internacional
Argentina sustenta su reclamo en la Resolución 2065 (XX) y la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, que reconocen la disputa de soberanía y exigen abstenerse de acciones unilaterales. Asimismo, invoca la CONVEMAR, normativa que regula la plataforma continental y los derechos sobre recursos marinos.
Con la intimación formal y el inicio del arbitraje, el Gobierno argentino busca reforzar su posición y presionar a Londres para que detenga el proyecto Sea Lion.