Google Maps incluye opciones que permiten reducir el gasto de combustible y los pagos de peaje al planificar cada trayecto. Para acceder a ellas, basta con tener la aplicación actualizada y ajustar la configuración de navegación.
Activar rutas de bajo consumo
En la pantalla principal, tocá la foto de perfil (o la inicial) en la esquina superior derecha y entrá en Ajustes → Navegación. Allí encontrarás la sección Rutas; activá la casilla que da prioridad a itinerarios que consumen menos combustible. La app seleccionará caminos con menos aceleraciones bruscas y pendientes suaves, lo que se traduce en menos litros por kilómetro.
Indicar el tipo de motor
En el mismo menú de Navegación, podés especificar si tu vehículo es de gasolina, diésel, híbrido o eléctrico. Con esa información, Google Maps adapta sus cálculos: los diésel recibirán rutas que favorezcan velocidades constantes, mientras que los híbridos y eléctricos aprovecharán tramos urbanos donde la frenada regenerativa reduzca el consumo. Cada ruta optimizada se identifica con el ícono de una hoja verde.
Evitar peajes y comparar tiempos
Otra casilla dentro de Rutas permite excluir los peajes. Al activarla, la aplicación muestra alternativas sin tarifas y señala la diferencia estimada de tiempo respecto a la ruta con peaje. Esta opción también puede activarse de forma puntual antes de iniciar cada viaje, desde el menú de opciones del destino.
Mantener la app al día
Todas estas funciones requieren que Google Maps esté en su última versión. Actualizar la app garantiza que los algoritmos de optimización y los íconos de ruta ecológica funcionen correctamente.
Con estos ajustes, cada conductor puede controlar mejor los costos asociados a sus desplazamientos, eligiendo entre ahorro de combustible, menor tiempo de viaje o la eliminación de peajes según sus prioridades.