Dos Toyota que pertenecen a segmentos distintos quedaron casi al mismo precio. El Yaris Cross SEG naftero se ofrece a $50.224.000 y el Corolla Cross XLI naftero a $51.918.000. La brecha es de $1.694.000, apenas un 3,4% sobre el valor del modelo más chico.

Esa cercanía obliga a comparar algo más que la etiqueta. El Yaris Cross llega en su versión más equipada; el Corolla Cross, en la de entrada. Uno gana en confort, el otro en tamaño, capacidad de carga y potencia.

Medidas y baúl: la ventaja del más grande

El Corolla Cross mide 4.460 mm de largo, 1.825 mm de ancho y 1.620 mm de alto, con 2.640 mm entre ejes. El Yaris Cross declara 4.310 mm de largo, 1.770 mm de ancho, 1.655 mm de alto y 2.620 mm de distancia entre ejes.

En la práctica, el Corolla Cross es 15 centímetros más largo y 5,5 centímetros más ancho. La diferencia entre ejes es mínima: solo dos centímetros. El Yaris Cross, en cambio, es 3,5 centímetros más alto.

El baúl también inclina la balanza. El Corolla Cross declara 440 litros, contra 400 litros del Yaris Cross naftero y 391 litros del híbrido. Para quien viaja con familia o carga seguido, ese dato puede pesar más que la diferencia de precio.

Motor: 106 CV contra 171 CV

En las versiones nafteras, la distancia mecánica es notoria. El Yaris Cross usa un 1.5 de 106 CV y 138 Nm, con caja automática CVT. El Corolla Cross equipa un 2.0 de 171 CV y 203 Nm, también con transmisión CVT.

Esa potencia extra lo vuelve más apto para la ruta o para viajar con carga. El Yaris Cross compensa con equipamiento: por sus $50.224.000 suma techo panorámico, cámara de estacionamiento de 360 grados, portón eléctrico con sensor manos libres, tapizados de cuero ecológico, cargador inalámbrico, acceso inteligente y llantas de 18 pulgadas.

El Corolla Cross XLI resigna varios de esos ítems. Ofrece llantas de 17 pulgadas, cámara trasera, climatizador automático e instrumental con pantalla de siete pulgadas. Su argumento principal está en el motor, el tamaño y el baúl.

Ambos comparten pantalla multimedia de 10 pulgadas, conectividad inalámbrica para Android Auto y Apple CarPlay, freno de estacionamiento eléctrico y función Auto Hold. En seguridad, los dos traen Toyota Safety Sense de serie, con control crucero adaptativo, sistema de precolisión frontal, alerta de cambio de carril, asistencia de mantenimiento de carril y luces altas automáticas. El Corolla Cross suma siete airbags, contra seis del Yaris Cross.

Híbridos: el salto cuesta más

Entre los híbridos también hay un cruce interesante. El Yaris Cross SEG híbrido cuesta $54.020.000 y conserva los principales ítems de confort de la versión tope: techo panorámico, cámara de 360 grados y portón eléctrico. El Corolla Cross XEI híbrido vale $57.682.000. La diferencia es de $3.662.000, aunque implica pasar del Yaris Cross más equipado a una versión intermedia del Corolla Cross.

En mecánica, el Yaris Cross híbrido combina un motor 1.5 con uno eléctrico y entrega 111 CV de potencia conjunta. El Corolla Cross híbrido usa un conjunto con motor térmico 1.8 y alcanza 122 CV combinados.

El Corolla Cross XEI híbrido agrega mayor potencia, baúl más grande, climatizador bizona, alerta de punto ciego y alerta de tránsito cruzado trasero. A cambio, no ofrece techo solar, cámara de 360 grados ni portón eléctrico.

Si la comparación se hace entre versiones XEI híbridas, la distancia crece. El Yaris Cross XEI híbrido cuesta $48.457.000, por lo que pasar al Corolla Cross XEI híbrido requiere $9.225.000 adicionales.

La decisión, en definitiva, depende de qué se prioriza: equipamiento y confort en el tope de gama del SUV chico, o potencia, espacio y baúl en la versión de entrada de un modelo más grande.