En el Senado, la Unión Cívica Radical (UCR) tiene en juego ocho de sus diez bancas para las elecciones de 2027, lo que genera una presión inédita sobre la agenda legislativa mientras la campaña preelectoral ya está marcando la discusión de proyectos.

Riesgo de bancas y maniobras de la UCR

El bloque dialoguista, que actualmente es clave para aprobar iniciativas libertarias, debe equilibrar la defensa de sus intereses provinciales con la necesidad de mantener alianzas. La jefa de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, está liderando las negociaciones para evitar que la pérdida de escaños comprometa la tramitación de leyes.

En el mismo espacio, el PRO, con solo tres integrantes, y los partidos provinciales menores se posicionan según la conveniencia de cada proyecto, lo que vuelve cada voto decisivo.

Tensiones en la agenda y sectores en disputa

Durante la última semana, la discusión sobre la reducción de biocombustibles enfrentó a los representantes del sector azucarero contra los del maíz y la soja, una pugna que podría afectar tanto a la UCR como al kirchnerismo.

Al mismo tiempo, la ley de zonas frías aprobada en Diputados sigue sin avanzar en la Cámara alta, generando críticas internas.

“Si exponemos a tres o cuatro que siempre nos ayudaron, con los meses que vienen por delante y la campaña por un cargo en sus distritos o para renovar banca, corremos el riesgo de perderlos para siempre”, advirtió un funcionario oficialista a Infobae.

Percepción de la Casa Rosada y próximos movimientos

Varios legisladores atribuyen la falta de avances a una “falta total de política” por parte de la Casa Rosada, que según ellos repite errores del pasado.

Se espera la convocatoria de comisiones en los próximos días para dictaminar los proyectos pendientes, aunque aún no se ha oficializado.

El escenario indica que la definición de alianzas y la gestión de bancas serán decisivas para la agenda del Senado antes de 2027.