El 76‑año cantante Ozzy Osbourne murió en julio de 2025 en California, y su antiguo compañero de Black Sabbath, Tony Iommi, compartió los últimos intercambios que mantuvieron la noche anterior.

El último contacto telefónico

Iommi explicó que hablaba con el vocalista cada una o dos semanas, intercambiando quejas sobre dolores y problemas de salud. En la llamada de la víspera del deceso, el cantante le manifestó sentirse agotado.

"Me siento muy cansado", dijo Ozzy.

El guitarrista respondió con una frase breve y, minutos después, la noticia del fallecimiento llegó como un golpe inesperado.

Recuerdos del último concierto

Pocos semanas antes de la muerte, los cuatro integrantes originales de Black Sabbath subieron al escenario del Villa Park en Birmingham, en el show “Back to the Beginning”. Iommi recordó la sorpresa al ver a Ozzy visiblemente deteriorado al entrar al escenario.

"Extraño hablar con él", confesó Iommi sobre la ausencia del cantante.

Aun con la tristeza, el músico expresó gratitud por la posibilidad de cerrar la gira juntos y por el apoyo del público.

El legado y la despedida

Iommi subrayó que, a pesar del dolor, el concierto sirvió como un último adiós colectivo, permitiendo que los cuatro miembros concluyeran su trayectoria donde empezó.

El fallecimiento de Ozzy Osbourne deja un vacío en la historia del rock, mientras sus colegas y seguidores continúan recordando su influencia.