Un temblor de 5,9 de magnitud sacudió la zona de Kanto, Japón, el domingo a las 02:00 h (hora local). El epicentro se ubicó en la prefectura de Ibaraki, a unos 70 km de profundidad, y dejó al menos 37 personas lesionadas en Tokio, Ibaraki y Kanagawa.
Daños en infraestructura
El movimiento provocó la ruptura de varias cañerías de agua, generando inundaciones puntuales en calles y autopistas de Tokio y áreas circundantes. En el sector ferroviario, los servicios que conectan la capital con el Aeropuerto Internacional de Narita se vieron interrumpidos durante varias horas; la operatividad se restableció de forma gradual a lo largo de la mañana.
Reacción de autoridades
La Agencia Meteorológica de Japón calificó la intensidad del sismo como 5 inferior en su escala de siete niveles y, aunque la magnitud fue suficiente para causar molestias, no se emitió alerta de tsunami. La entidad pidió a la población mantenerse alerta ante posibles réplicas durante los próximos días, con especial atención en las primeras 48 horas.
El Gobierno japonés conformó un grupo de trabajo para evaluar los daños y coordinar la respuesta. Según el informe de la Agencia de Gestión de Incendios y Desastres, la mayoría de los heridos resultó de caídas al despertarse por el temblor.
Contexto reciente
Este sismo se produce apenas un mes después de otro fuerte evento sísmico en Japón: un terremoto de magnitud 7,1 que azotó Kumamoto, en la isla de Kyushu, dejando 38 muertos y más de 360 heridos.