El documental El juicio de Alec Baldwin, dirigido por Rory Kennedy, reconstruye el proceso judicial y personal que atravesó el actor tras la muerte de la directora de fotografía Halyna Hutchins durante el rodaje de Dos forajidos. La propia cineasta contó que Baldwin vio el resultado final y su reacción no fue positiva.

Según Kennedy, al intérprete no le gustó nada lo que vio. La directora lo resumió con una frase directa: "Realmente, realmente no le gustó".

Un golpe a la carrera y a la vida personal

Kennedy explicó que el caso tuvo consecuencias profundas para Baldwin. El actor perdió varios trabajos en Hollywood y quedó en el centro de las críticas públicas y de las redes sociales durante los años posteriores al accidente.

"Todos sus amigos productores le llamaron para despedirlo de varios proyectos. Tiene siete hijos y fue completamente destrozado por la prensa y las redes sociales", relató la directora. Y agregó: "La gente dijo cosas realmente crueles y horribles sobre él. Además, las lee, algo que yo le recomendaría no hacer".

Para Kennedy, ese desgaste tiene un costo emocional alto. "Creo que ver todo esto resulta traumático", señaló.

Qué muestra el documental

La producción sigue el recorrido judicial de Baldwin después del disparo con un arma de utilería que mató a Hutchins e hirió al director Joel Souza. Además de las audiencias, el documental retrata cómo el caso pasó del ámbito legal al juicio de la opinión pública.

De acuerdo con la directora, el equipo tuvo acceso privilegiado a la vida cotidiana del actor durante ese período. Lo acompañaron tanto en el juicio en Nuevo México como en su regreso al trabajo.

La reacción de Baldwin al documental muestra que los hechos de aquellos años todavía pesan en su vida. El caso sigue generando material y debates años después de la tragedia que conmocionó a Hollywood.