El 22 de septiembre de 2026, el primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, se dirigió a la Asamblea General de la ONU y reiteró la postura británica sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
"Vamos a estar firmes contra cualquier amenaza al orden de la ley, no solo de Rusia, sino también cuando se cuestionen los derechos de los territorios británicos para permanecer británicos, como ocurre con las Islas Malvinas", afirmó Burnham.
Declaraciones del mandatario
Burnham subrayó que el Reino Unido no tolerará intentos de desestabilizar el marco legal que protege a sus posesiones ultramarinas. Señaló que la defensa de la legalidad es una prioridad, independientemente del origen de la presión.
Reacción internacional
Varios gobiernos observaron el discurso sin emitir comentarios oficiales de inmediato. Analistas internacionales interpretan la intervención como una señal de que Londres seguirá manteniendo una postura firme en la disputa con Argentina.
El mensaje buscó reforzar la unidad interna y enviar una advertencia a cualquier actor que intente cuestionar la condición británica de los territorios en disputa.