El 10 de septiembre de 2026, Oracle comunicó que sus ingresos por infraestructura en la nube crecieron 121 % hasta 7.400 millones de dólares en el primer trimestre fiscal, superando los 7.190 millones estimados por analistas y reforzando su papel como proveedor de capacidad para IA.

Expansión de centros para IA

La compañía añadió 850 megavatios de capacidad en sus centros de datos durante el mismo período, una inversión dirigida a atender la demanda de OpenAI y otros clientes que desarrollan proyectos de inteligencia artificial.

Resultados financieros globales

Las ventas totales de Oracle subieron un 30 %, llegando a 19.300 millones de dólares. El beneficio por acción, ajustado, se situó en 1,92 dólares, por encima de la media de 1,75 dólares que preveían los analistas.

Oracle también completó un programa de recompra de acciones por valor de 20 mil millones de dólares, ejecutado de forma periódica a precio de mercado.

Reacción del mercado

Tras el anuncio, las acciones de la empresa aumentaron alrededor de 4 % en la sesión posterior al cierre, cotizando en 152,94 dólares en la Bolsa de Nueva York. El precio había caído un 38 % desde el máximo anual alcanzado el 1 de junio.

"El retroceso respondía a la preocupación por la financiación, el aumento de los costes de componentes y los problemas en la construcción de centros de datos", señaló Derrick Wood, analista de TD Cowen.

Nueva solución híbrida para IA

Oracle presentó Base Database Cloud@Customer, una oferta que permite ejecutar Oracle AI Database en la nube pero dentro de las instalaciones del cliente. La propuesta busca que las organizaciones adopten IA sin trasladar sus datos, manteniendo la seguridad, la soberanía y la baja latencia, requisitos críticos en sectores regulados.

Con esta combinación de expansión de infraestructura y productos híbridos, Oracle apunta a consolidar su posición en el mercado de IA empresarial mientras responde a las exigencias de regulación y control de datos.