La gala de última chance de MasterChef Celebrity (Telefe) se convirtió en un confesionario. Lizy Tagliani contó frente a las cámaras que el grupo de WhatsApp de los participantes tiene sus cortocircuitos, y Wanda Nara aprovechó para pedir detalles. El detonante más comentado fue una invitación de Luck Ra para ver el debut del ciclo en su casa, que terminó sin un solo invitado.

"Wanda, hay quilombos en el grupo", disparó Tagliani antes de explicar que el cantante había organizado la reunión para seguir el estreno junto al resto del elenco. La propuesta, según coincidieron varios participantes, llegó con muy poca anticipación.

Un asado a último momento y sin respuestas

Edith Hermida aclaró que el convite se hizo el mismo día de la emisión y que la mayoría ya tenía planes. "Yo le avisé. Yo me moría de ganas de conocer la casa de Luck Ra", señaló la conductora de Bendita. China Ansa apuntó que el aviso llegó con apenas una hora de margen, y Marta Fort sumó su crítica al horario: "Invitó a las ocho de la noche y la gente tiene otros planes".

Sebastián Presta respaldó esa versión. Diego Ramos, en cambio, contó que él sí se ofreció a ir, pero nadie le contestó: "Yo fui el único que dije: 'Ay, yo voy'. Pero nadie me contestó".

La salida de Hernán Coronel y el enojo con Giralt

Otro de los episodios que tensionó al grupo fue la decisión de Hernán Coronel, líder de Mala Fama, de abandonar el chat. El músico lo confirmó en una entrevista con SQP (América TV): "Me fui porque yo mucho no interactuaba y por ahí subía alguna invitación, algún video y casi nadie me daba bola". Según relató, sus publicaciones quedaban sin reacciones mientras otros mensajes sí recibían respuesta. "Ni un corazoncito, un dedito me ponían. Entonces ya fue, me rajé", agregó.

El nombre de Pablo Giralt también apareció entre los motivos de roce. Yanina Latorre aseguró en el mismo ciclo que el periodista era uno de los más activos del chat, con saludos, fotos de comidas y videos de sus preparaciones. Pía Shaw agregó que integraba el grupo de cuatro administradores y que a algunos concursantes les molestaba la frecuencia de sus mensajes motivadores. Tagliani mencionó además que Giralt se habría angustiado por las discusiones y que tuvo un cruce con la China, quien habría considerado que sus mensajes eran insistentes.

Un intento de bajar el tono

La conductora remarcó que los desacuerdos surgieron pocas semanas después de que arrancara la competencia. China Ansa pidió moderar la discusión y recordó que los participantes tienen otras obligaciones además de responder el grupo. El episodio dejó al descubierto que, detrás de los platos, la convivencia del elenco también se juega en el chat.