Las Leonas, dirigidas por Fernando Ferrara, se consagraron campeonas del mundo de hockey sobre césped al vencer a Países Bajos en una definición por penales el pasado fin de agosto en el Wagener Stadium de Amstelveen. La volante Eugenia Trinchinetti reveló el ritual que el conjunto realizó la noche anterior al encuentro, buscando reforzar la cohesión y la concentración.

El ritual de la víspera

Trinchinetti preparó un paquete especial para sus 20 compañeras y el cuerpo técnico. El kit incluía una vela, una estampilla llamada Santa Leona y un sticker con la frase “ES HOY” adherido al palo de cada jugadora. Cada elemento tenía un significado concreto: la luz de la vela simbolizaba claridad; la figura buscaba evocar legado, pasión y lucha; y el sticker funcionaba como ancla emocional para mantener la presencia en el momento decisivo.

"Para mí, esa noche es sagrada", afirmó Trinchinetti.

Además, la jugadora redactó una oración personalizada que recitó junto a Poy Toccalino en un video publicado antes del partido, reforzando el sentido de pertenencia y el compromiso con la historia del equipo.

La final y el nuevo campeonato

En la final, Yibbi Jansen abrió el marcador para las neerlandesas, pero Majo Granatto empató a seis minutos del final. La definición se resolvió en la tanda de penales, donde Sofía Cairó, Victoria Granatto y Brisa Bruggesser anotaron, mientras que Marijin Veen falló, sellando un 3-1 a favor de Argentina. Con este triunfo, el plantel suma su tercer título mundial, después de los obtenidos en Perth 2002 y Rosario 2010.

Julieta Jankunas, del equipo cordobés, destacó la resiliencia mostrada y la convicción de no bajar los brazos en ningún momento. El logro se celebró con la presencia de leyendas como Luciana “Lucha” Aymar y Sergio “Cachito” Vigil, que alentaron a las jugadoras desde las tribunas.

El nuevo campeonato consolida un proceso sólido y abre la puerta a futuros desafíos internacionales para el seleccionado argentino femenino.