Lali Espósito y Pedro Rosemblat se casan este sábado 31 de octubre en una casona del barrio porteño de San Telmo, con una ceremonia íntima y un operativo de hermetismo que incluye el corte total de la calle Carlos Calvo al 700 desde la noche anterior. La noticia cierra un recorrido llamativo: durante años, la cantante de 35 años había dicho en público que el matrimonio no estaba entre sus planes.
El contraste entre esas declaraciones y la boda de hoy es el eje de la historia. En septiembre de 2025, durante la avant premiere de Verano Trippin, Lali había sido consultada sobre la posibilidad de pasar por el altar con Rosemblat y respondió sin vueltas: "Ni en pedo me caso. Ay, no, un gastadero de dinero, al pedo una noche", según consignó Infobae en ese momento. La frase, dicha entre risas, se convirtió en una de sus declaraciones más repetidas.
De "no soy wedding person" al anuncio en Brasil
La postura de Lali tampoco era nueva. Cinco años antes, en La Voz Argentina, había discutido el tema con Ricardo Montaner, Mau y Ricky y Soledad Pastorutti. Allí había dicho que el casamiento no era "un universo que me despierta algo especial" y dejó una puerta abierta entre chistes sobre la lista de invitados: "De pronto te invito a mi casamiento". La conversación terminó con una definición que hoy suena premonitoria: "Yo no soy wedding person".
El giro se formalizó el 14 de enero de 2026. Desde Brasil, en medio de unas vacaciones, la cantante publicó en sus redes un carrete de fotos junto a Rosemblat con una frase breve: "Nos casamos". En las imágenes se la veía con un anillo de oro con dos piedras, una cuadrada y una redonda. El posteo superó los 300 mil "me gusta" en menos de media hora.
Las reacciones del ambiente no tardaron. Luck Ra se ofreció a tocar a cambio de "un fernet"; Cazzu escribió "me sumo"; Mery Granados preguntó si podía cantar mientras caminaban al altar. También felicitaron Claudia Villafañe, Gianinna Maradona, Benjamín Vicuña, Graciela Borges y Martín Garabal, entre otros. Villafañe, según confirmaron fuentes cercanas a la pareja, terminó siendo la organizadora de la ceremonia.
El "fake" que duró un día
El hermetismo de la pareja tuvo un episodio que, con los hechos consumados, resulta revelador. A comienzos de septiembre, el panelista Pepe Ochoa anunció en LAM que la boda sería el 30 de octubre. Esa misma madrugada, menos de cuatro horas después, Lali respondió desde su cuenta de X con una sola palabra y dos emojis: "Fake". Rosemblat, en cambio, optó por el silencio en todas sus plataformas. La fecha estaba errada por un solo día.
Desde anoche, la cuadra de Carlos Calvo al 700 permanece cercada. El periodista Fede Flowers, de LAM, contó desde el lugar que se escuchaban pruebas de sonido y se veían mesas ya enmanteladas dentro de la propiedad, con Rosemblat adentro. La pareja no difundió la lista de invitados ni otros detalles de la celebración.
En una entrevista con Frontera, Lali había descrito la fiesta como algo alejado de cualquier producción ostentosa, en línea con el perfil bajo que eligió para este sábado. La ceremonia, íntima y sin confirmaciones oficiales sobre invitados, marca el cierre de un recorrido que va de las risas y el "ni en pedo" a un "sí" en San Telmo.