El festival de tomates de Buñol, en la Comunidad Valenciana, congrega a más de 22 mil participantes de distintas latitudes en una contienda que dura una hora y en la que se emplean 150 toneladas de fruta.
Magnitud del evento
Durante la jornada, los asistentes se lanzan tomates madurados al sol, creando una escena de caos colorido que se ha convertido en símbolo del verano europeo. La organización controla la cantidad de tomates para garantizar la seguridad y el impacto visual del espectáculo.
Próximos festejos
El comité organizador anunció que el próximo año marcará el 80.º aniversario del evento, que iniciaría en 1945. Se esperan nuevas actividades y una mayor difusión internacional para conmemorar esta cifra histórica.
Impacto y legado
La Tomatina atrae a turistas, fotógrafos y curiosos, generando una importante inyección económica para el municipio de Buñol. Además, ha inspirado imitaciones en otras ciudades, consolidándose como una de las fiestas más virales del continente.