Entre el 1 y el 4 de septiembre se registraron 36 focos de incendio en el Delta del Paraná, que en 96 horas consumieron más de 1.700 hectáreas de vegetación insular, según un informe de la Universidad Nacional de Rosario.
Extensión y zonas más afectadas
Los focos se concentraron frente a las costas de San Lorenzo, Rosario y Villa Constitución. La franja de San Lorenzo sufrió casi la mitad de los incidentes, mientras que el incendio más extenso se desarrolló en Villa Constitución, superando los 400 ha quemados en un solo punto.
Respuesta de autoridades
Las fuerzas provinciales activaron operativos de patrullaje y vigilancia aérea para controlar la propagación. Brigadistas de la Brigada de Respuesta Ambiental, en coordinación con la Justicia Federal, realizaron recorridos desde el puente Rosario‑Victoria y mantuvieron la zona bajo observación para evitar rebrotes.
"El trabajo conjunto de la brigada y la justicia permite una intervención rápida y evita que el fuego alcance capas más profundas del suelo", señaló un oficial de la Brigada de Respuesta Ambiental.
Los primeros informes indican que la humedad del terreno limitó el daño a la capa superficial de vegetación, impidiendo que el fuego llegue a la materia orgánica profunda o genere incendios de turba.
Causas y contexto histórico
Especialistas vinculan la reaparición de los incendios a la práctica sistemática de quemar pasturas secas para preparar el terreno destinado al ganado. Un analista del sector explicó: "La quema de pasturas secas es una herramienta tradicional para favorecer el rebrote antes del arranque de la primavera".
Históricamente, septiembre registra el mayor número de quemas intencionales en la cuenca del Paraná. El mismo periodo del año pasado se contabilizaron más de 600 focos, según datos de organismos técnicos, que ahora mantendrán vigilancia satelital y monitoreo permanente sobre el humedal.