La Fuerza Aérea Argentina intensifica la custodia del espacio aéreo frente al crecimiento del tráfico ilícito. El brigadier general Gustavo Valverde explicó que la tarea de la Fuerza Aérea es la defensa del espacio aéreo integrado, cuidar los cielos y actuar ante cualquier aeronave que ingresa sin cumplir las normas establecidas.
El Comando Conjunto del Espacial, dependiente del Estado Mayor Conjunto, concentra casi todos los recursos y el personal de la Fuerza Aérea Argentina. La institución dispone de sensores y radares desplegados principalmente en el norte del país, además de sistemas de armas preparados para operar desde diversas posiciones.
Control aéreo y procedimientos ante vuelos irregulares
No todos los vuelos interceptados resultan ilícitos. Según Valverde, muchas veces se interceptan aeronaves que son fumigadores o que presentaron su plan de vuelo tarde. El control en tiempo real y la investigación de inteligencia permiten distinguir los casos y actuar con precisión.
Infraestructura de radarización y despliegue operativo
La infraestructura de radarización nacional se apoya en dos sistemas complementarios. Los radares secundarios, destinados a vuelos comerciales, cubren todo el país. Los radares primarios, de uso militar, se concentran en el norte y el sur.
Incorporación de F-16 y formación de pilotos
La Fuerza Aérea Argentina incorporó los primeros seis aviones F-16 en diciembre del año pasado. Está previsto que otras seis aeronaves lleguen en septiembre. El F-16 permite operar y es muy útil para interceptar aeronaves ilícitas, tanto de baja como de alta performance.
La formación de pilotos para operar el F-16 requiere una preparación rigurosa. Los aspirantes deben acumular años de experiencia, superar pruebas físicas exigentes y dominar los sistemas a bordo.
La Fuerza Aérea Argentina está trabajando para reforzar el control del espacio aéreo y proteger los cielos argentinos.