Investigadores de la Universidad de Stanford comprobaron que el algoritmo de X, la red social antes conocida como Twitter, prioriza publicaciones que provocan irritación, sobre todo en el feed ‘Para ti’.
Cómo opera el algoritmo
El equipo analizó a 715 usuarios elegidos al azar. Cada participante completó una encuesta basada en la escala de valores de Schwartz, que mide 19 principios como la humildad, el hedonismo o la seguridad. Luego compararon el contenido que aparecía en el feed ‘Siguiendo’, que muestra solo cuentas elegidas por el usuario, con el feed ‘Para ti’, generado automáticamente.
Los resultados revelaron que el segundo feed mostraba con mucha mayor frecuencia publicaciones que chocaban con los valores declarados por cada persona. En otras palabras, el algoritmo amplifica deliberadamente contenidos que resultan molestos o contrarios a las creencias del usuario.
"Cualquier tipo de interacción se interpreta como señal de interés", explicó Ziv Epstein, coautor del estudio.
Consecuencias para los usuarios
Al considerar toda interacción –positiva o negativa– como indicio de preferencia, el sistema eleva la polémica por encima del contenido alineado con los intereses reales. Los usuarios tienden a comentar, retuitear o reaccionar más ante lo que les irrita que ante lo que les agrada.
Esta dinámica crea un círculo de retroalimentación: cuanto más se responde a la confrontación, más del mismo tipo de publicaciones aparecen en el feed. El efecto se traduce en mayor tiempo de permanencia, pero también en irritación personal y en una discusión pública más polarizada.
Qué pueden hacer los usuarios
Una medida sencilla es reducir la exposición al feed ‘Para ti’ y enfocarse en el feed ‘Siguiendo’, donde aparecen solo contenidos de cuentas que el propio usuario ha seleccionado. También se recomienda limitar la interacción impulsiva y revisar la configuración de notificaciones para evitar el impulso de reaccionar a contenidos conflictivos.
Adoptar estos hábitos puede disminuir la exposición a la controversia y mejorar la experiencia digital, evitando que la plataforma distorsione la percepción del entorno online.