Juan Corvalán, al frente del Laboratorio de Innovación e Inteligencia Artificial de la Facultad de Derecho de la UBA, habló este lunes en un programa de Infobae al Amanecer sobre los efectos que la IA podría tener en el mercado laboral y en la sociedad.

Potencial y límites

Corvalán subrayó que la IA puede mejorar la atención sanitaria, automatizar tareas repetitivas y elevar la eficiencia productiva, pero insistió en que el control humano debe seguir siendo la regla. > "Hay que temerle un poco, pero tampoco paralizarnos", afirmó el investigador.

Resistencia y miedo al cambio

El experto explicó que el rechazo surge cuando la gente percibe que una herramienta creada por humanos puede sustituirla. "Cuando sienten que un dispositivo les viene por encima, aparecen resistencia y rechazo", señaló.

Autonomía y riesgos críticos

Distinguió entre aplicaciones accesibles para pymes y los sistemas de alta autonomía que se prueban en laboratorios estadounidenses. Advirtió que, si estos agentes llegan a gestionar infraestructuras sensibles como redes eléctricas o laboratorios de biotecnología, el peligro se vuelve inmediato.

Regulación y motivaciones empresariales

Corvalán criticó la postura de figuras como Dario Amodei, Sam Altman y Elon Musk, acusándolas de buscar marcos regulatorios para eludir responsabilidades. "Quieren que los regulen para no cargar con las consecuencias de sus desarrollos", sostuvo.

Competencia geopolítica

El director recordó que la carrera por la supremacía en IA involucra a EE. UU., China y otras potencias, lo que añade una capa de tensión entre intereses empresariales y soberanía estatal.

Próximos debates y lecturas recomendadas

La Facultad de Derecho de la UBA organizará el encuentro “Sabiduría y Dignidad en tiempos de la IA” los 15 y 16 de octubre, junto a la Conferencia Episcopal Argentina y la Academia Vaticana de Ciencias Sociales. Corvalán invitó a los interesados a consultar la encíclica papal sobre inteligencia artificial. > "Recomiendo leer el documento papal, más allá de creencias personales", aconsejó.

Uso cotidiano y dignidad humana

El investigador señaló que usuarios recurren a ChatGPT para expresar problemas emocionales, lo que plantea preguntas sobre la dignidad humana frente a asistentes conversacionales. "Algunos usan la IA como terapia, diciendo ‘Hola, me siento mal’", advirtió.

El especialista concluyó que, si bien la IA abre oportunidades, es necesario revisar hábitos de pensamiento y establecer límites claros para evitar una visión fatalista.