El 28 de junio de 2024, el exsenador radical Ernesto Sanz anunció su intención de postularse a la presidencia en las elecciones de 2027, con el objetivo de ofrecer una alternativa de centro ante la polarización entre Javier Milei y el peronismo.

Una estrategia de alianzas

Durante una entrevista en A24 con Luis Novaresio, Sanz dejó entrever que su proyecto busca revivir a Juntos por el Cambio integrando nuevos socios. Según él, la sociedad demanda una "representación" que los actuales bloques no entregan.

"Necesitamos una representación que la política actual no brinda", afirmó Sanz.

Un estudio de Poliarquía indica que el desencanto ciudadano es comparable al de 2023, lo que podría fragmentar el panorama electoral del próximo año. Por eso, Sanz y algunos sectores del PRO consideran una coalición con la Coalición Cívica y el Socialismo como vía para romper la polarización y forzar una segunda vuelta. En ese escenario, el bloque centrista querría replicar el acuerdo Bullrich‑Petri con Milei, pero exigiendo condiciones de cogobierno.

Reacciones dentro del PRO y la UCR

En el PRO, la conversación se extiende a Hernán Lacunza, quien también se perfila como candidato. Sin embargo, pocos días después del anuncio, algunos dirigentes del PRO iniciaron una mesa de trabajo con La Libertad Avanza para negociar un pacto electoral que incluya a la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. El actual ministro de Economía, Javier Milei, prefirió no comentar alianzas y centró su discurso en la propia candidatura.

Por su parte, el peronista Miguel Ángel Pichetto propuso una vía distinta: unir al peronismo con sectores radicales y PRO que no comparten la agenda del gobierno.

"Hagamos un esfuerzo para unir al peronismo y crear un Frente Nacional que convoque a radicales y a sectores del PRO que no comparten nada con el Gobierno", declaró Pichetto en un encuentro de la APOC.

Los gobernadores radicales y la suspensión de las PASO

Los gobernadores de la UCR han comunicado al ministro de Seguridad, Diego Santilli, su apoyo a la posible suspensión de las PASO. Argumentan que posponer las primarias evitaría gastos innecesarios y permitiría separar mejor las elecciones provinciales de las nacionales, que se prevé se celebren en distintas fechas.

Esta postura refleja la tensión interna del partido: mientras algunos buscan reconstruir la organización y presentar una alternativa, otros temen que la ausencia de primarias favorezca la consolidación del PJ a nivel nacional.

En el contexto actual, la reforma electoral avanza lentamente, y la posición de los dirigentes de Juntos por el Cambio será decisiva para definir si la propuesta centrista de Sanz logra consolidarse como una opción viable para 2027.