En menos de un mes se celebrarán elecciones presidenciales en Brasil (primera vuelta el 4 de octubre y posible segunda ronda el 25 de octubre), en Estados Unidos y en Israel, y los resultados repercutirán directamente en la política exterior del presidente argentino Javier Milei.
La apuesta geopolítica de Milei
Durante la Asamblea General de la ONU, Milei reiteró su línea internacional y subrayó la amistad con Donald Trump y Benjamin Netanyahu. En una entrevista con Bloomberg en el Economic Club de Nueva York declaró: > "Agradezco la oportunidad de formar parte de su círculo de amigos y socios". > "Son los dos grandes héroes de la humanidad en este momento". El mandatario utilizó la ocasión para reforzar la alianza estratégica con Washington y Tel Aviv, pese a la tensión que mantiene con Brasil.
Brasil, eje comercial y diplomático
Brasil representa el mayor socio comercial de Argentina; el intercambio bilateral supera los $20.000 millones al año. La contienda interna enfrenta al presidente Luiz Inácio Lula da Silva contra el senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien quedó inhabilitado para postularse tras una condena penal.
Las últimas encuestas de AtlasIntel/Bloomberg (17 sep, 5.018 encuestados, margen de error ± 1 punto) indican un escenario de balotaje casi idéntico: 47,2 % para Flavio y 46,8 % para Lula. En la primera vuelta, Lula lidera con 44,1 % frente al 41,7 % del opositor.
Las tensiones diplomáticas se agudizaron cuando Milei asistió a la proclamación de Flavio Bolsonaro, criticó abiertamente a Lula y al juez de la Corte Suprema Alexandre de Moraes. Brasil respondió retirando a los embajadores de ambos países; los jefes de misión, Julio Bitelli (Brasil) y Daniel Raimondi (Argentina), regresaron a sus capitales sin fecha de retorno.
Perspectiva de la analista Elsa Llenderrozas
Elsa Llenderrozas, directora del Comité de Estudios de Asuntos Latinoamericanos del CARI, calificó las elecciones como “muy importantes por varias razones”. Señaló que una victoria de Bolsonaro podría "facilitar la normalización de las relaciones con Argentina", mientras que la continuidad de Lula "haría más costoso el diálogo diplomático, aunque no imposible".
"Estados Unidos está presionando a Brasil con sanciones, aranceles y coacciones", advirtió Llenderrozas, añadiendo que esa presión empuja a Lula hacia China. En cambio, un posible presidente Flavio Bolsonaro "tendría mayor margen para recomponer la relación con Trump, aunque mantendría una postura pragmática con Xi".
La experta también alertó sobre la paradoja que enfrenta Milei: "Una victoria de Bolsonaro puede desplazar al presidente argentino como aliado privilegiado de Trump en la región". Además, subrayó que las urnas brasileñas medirán la resiliencia democrática del país, advirtiendo que una derrota estrecha de Bolsonaro podría desencadenar reacciones institucionales similares a las vividas durante la gestión de su padre.
Próximos pasos
Los resultados de los comicios latinoamericanos y norteamericanos definirán si la estrategia de Milei se consolida o necesita ajustes, especialmente en lo que respecta a sus vínculos con Washington y la gestión de la relación comercial con Brasil.