Esta semana, varios establecimientos vinícolas de la provincia de Entre Ríos lanzaron una propuesta que mezcla degustaciones de vino, platos típicos y tratamientos en aguas termales, todo enmarcado en la costa del río Uruguay.
Experiencia eno‑termal
Los visitantes pueden iniciar la jornada con una cata guiada, seguida de un almuerzo que destaca la cocina regional. Después, se les brinda acceso a las termas, donde el agua caliente ayuda a relajar los músculos después de la degustación.
Patrimonio y actividades complementarias
Además de la oferta gastronómica y termal, el circuito incluye una visita al Molino Forclaz, una construcción del siglo XIX que funciona como museo abierto. Los recorridos guiados permiten conocer la historia del molino y su relación con la producción agrícola de la zona. También se ofrecen talleres de artesanías locales, donde los turistas pueden adquirir productos hechos a mano.
Un atractivo para distintos públicos
La propuesta está pensada para amantes del vino, familias y viajeros en busca de bienestar. Al combinar cultura, naturaleza y salud, la iniciativa busca posicionar a la región como un destino integral.
Con esta oferta, la zona busca diversificar su oferta turística y atraer a visitantes que valoren tanto la calidad del vino como los beneficios de las aguas termales.