Investigadores de Princeton University diseñaron un chip ultrafino que responde a distintas longitudes de onda, permitiendo modificar sus propiedades eléctricas sin necesidad de alterar físicamente el material.

Principio de operación

El dispositivo combina un semiconductor bidimensional con moléculas fotosensibles adheridas a su superficie. Cuando se ilumina con una longitud de onda específica, esas moléculas cambian su estructura interna, lo que a su vez altera la conductividad y la respuesta óptica del semiconductor. Así, la luz actúa como un mando que ajusta gradualmente el comportamiento del chip.

"El primer paso para crear materiales inteligentes es la capacidad de respuesta", afirmó Saien Xie, profesor adjunto de ingeniería eléctrica e informática.

Demostraciones realizadas

El grupo fabricó una lámina de 2,54 cm × 2,54 cm (una pulgada cuadrada) y construyó matrices de interruptores programables. Estas pruebas mostraron que la modulación por luz puede integrarse en estructuras funcionales, no solo en muestras de laboratorio.

"En lugar de pasar directamente de cero a uno, podemos ajustar gradualmente la respuesta del material y luego revertir el proceso", explicó Ji, otro miembro del equipo.

Próximos objetivos

El siguiente hito consiste en conectar los interruptores a circuitos completos, paso necesario para validar la tecnología en aplicaciones reales. Los autores visualizan dispositivos cuya función pueda redefinirse tras la producción, eliminando la necesidad de diseñar un nuevo semiconductor para cada tarea.

Perspectivas a futuro

Aunque la investigación está en sus primeras etapas, si logra escalarse, la luz podría convertirse en una herramienta para reconfigurar semiconductores sin intervenciones mecánicas, transformando la electrónica programable.