El rapero Chris Brown recibió este lunes una condena de ocho meses de prisión en suspenso por parte del Tribunal de la Corona de Southwark, en Londres. La causa giró en torno a una pelea ocurrida en 2023 en el bar Tape London, donde el músico y Omololu Akinlolu agredieron al productor Abraham Diaw. Ante la Justicia, Brown se declaró responsable de los hechos.

La pena quedó en suspenso, es decir, no deberá cumplirla tras las rejas siempre que no incurra en nuevos delitos en el plazo que fije el tribunal. El fallo se conoció después de que el artista se declarara responsable por alteración del orden público.

Qué dijo la fiscalía

La fiscal Claire Campbell reconstruyó el episodio con dureza. Según su versión, se trató de "un ataque brutal y sin provocación por parte de Brown y Akinlolu en una discoteca abarrotada, donde Brown utilizó una botella de vidrio como arma para golpear a la víctima en la cabeza dos veces".

La funcionaria judicial agregó que la agresión no terminó ahí: "Continuaron la agresión mientras la víctima intentaba huir por el club. La víctima fue pateada mientras estaba sentada indefensa en el suelo".

El mensaje del juez

El juez Tony Baumgartner explicó los criterios que tuvo en cuenta para resolver. Dijo que consideró "su empleo y su dilatada trayectoria en la música", pero aclaró que eso no le otorga privilegios: "Su fama, éxito comercial y prestigio profesional no le dan derecho a un trato especial. La ley se aplica por igual a todos".

Un antecedente que pesa

La condena vuelve a poner el foco en el historial violento de Brown. En 2009, cuando salía con Rihanna, protagonizó un episodio que marcó su carrera: la golpeó dentro de un Lamborghini alquilado en la previa de los Grammy. La cantante terminó con lesiones visibles en el rostro y debió suspender su presentación en la gala.

Tras ese hecho, Brown se entregó a la policía y enfrentó cargos graves, entre ellos amenazas criminales. Meses después se declaró culpable y recibió cinco años de libertad condicional, además de la obligación de someterse a terapia psicológica contra la violencia doméstica.

La sentencia de este lunes en Londres no implica prisión efectiva, pero deja constancia judicial de un nuevo episodio de violencia para el rapero, que ahora deberá cumplir con las condiciones que imponga el tribunal británico.