El gobierno argentino se encuentra en el ojo del huracán debido a su política de tierras y desalojos. Mientras el mundo avanza hacia un mayor control sobre la propiedad extranjera, Argentina parece ir en sentido contrario.

La excepción que confirma la regla

Japón, por ejemplo, está tomando medidas para limitar la compra de tierras por parte de extranjeros. Después de descubrir que más de 2.400 hectáreas habían sido adquiridas por inversores foráneos entre 2010 y 2021, el gobierno japonés decidió implementar licencias previas y un registro público de propiedad extranjera.

En cambio, Argentina ha enviado al Congreso una ley que abre la puerta a la extranjerización del territorio nacional. Aunque el proyecto original fue debilitado, lo que sobrevivió es un blindaje legal a favor de las privatizaciones y la propiedad concentrada.

Represión en las calles

La madrugada del viernes, el Senado dio media sanción al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. La votación fue acompañada de una escalada represiva feroz contra la población que se manifestaba en contra de la ley. > 'La represión policial fue una de las más crueles de los últimos meses', denunció la Comisión Provincial por la Memoria.

La represión dejó más de mil quinientos heridos, cien granadas de gas lanzadas, cuarenta personas alcanzadas por postas de goma y veintiocho detenciones. Una fotorreportera resultó herida de gravedad tras un disparo policial.

Un futuro incierto

El gobierno respondió con una contradenuncia por atentado al orden constitucional. Mientras tanto, la población sigue en la calle, exigiendo justicia y una política de tierras que beneficie a todos. ¿Qué pasará a continuación? Solo el tiempo lo dirá.